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El movimiento Testimonio y Esperanza, en congruencia con su misión de contribuir en la construcción de la Civilización del Amor y de ser Juventud Evangelizadora, tiene como una de sus actividades principales, las Misiones de Semana Santa.
1. CONVERSIÓN: Queremos cambiar y orientar nuestra vida hacia Cristo. No miramos hacia atrás, en aquellos aspectos que puedan paralizar nuestro deseo de ser mejores jóvenes.
2. VALOR: No tenemos miedo de llevar el mensaje de Cristo y de trabajar arduamente por su reinado, hay muchos que esperan y nosotros podemos hacerlos partícipes de ese reino con la misión.
3. VOCACIÓN: ¿Señor; qué quieres que haga? Fue la respuesta de San Pablo ante la llamada del Señor. Queremos que el Señor nos hable, y así saber lo que quiere que hagamos para llegar a Él.
4. ENTREGA: La misión exige sacrificios. Queremos bajarnos del caballo de la comodidad y la indiferencia, para responder al llamado del Señor con un fuerte compromiso que nos lleve a compartir con todos el amor de Dios dando todo de nosotros.
5. TESTIMONIO: Anunciaremos, la fe y la justicia en Cristo con nuestros hechos y actitudes a todo aquel que esté a nuestro alrededor, no solo durante la misión, sino a lo largo de toda nuestra vida.
6. CONQUISTA: Queremos conquistar los corazones de todos aquellos que encontremos en nuestro camino en esta misión, en especial de los jóvenes, para que puedan sentir la alegría de trabajar por el Señor y puedan así comprometerse.
7. PERSEVERANCIA: Al igual que San Pablo durante cada uno de sus viajes, tenemos el reto de trabajar sin rendirnos en esta misión para lograr nuestro objetivo.
8. ORACIÓN: Sabemos que el arma más poderosa es la oración, para nosotros especialmente el rosario, que nos ayudará a tener a María Santísima como intercesora ante cada una de las necesidades durante esta misión.
9. HUMILDAD: Como dice San Pablo, anunciar el evangelio no es motivo para gloriarse sino una necesidad imperiosa, debemos ser humildes de corazón como el mismo Cristo nos enseñó.
10. SERVICIO: Queremos servir a Dios en esta misión mediante el servicio a los demás, pues nuestra razón de ser y de existir es para el servicio del Señor.
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