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Escrito por Equipo Nacional
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Domingo 14 de Marzo de 2010 06:11 |
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Amado misionero:
Te llamé y escuchaste en el silencio esta llamada que mi Corazón te hace. Son tan pocas las almas que desean caminar con mi llamado y llevar a los demás mis palabras de amor y misericordia.
Son tantos los que pierden la pureza por la influencia del ambiente, por la ignorancia, por los medios de comunicación... ¡Antes de conocerme y saber lo que soy capaz de hacer por ellos!.
Comprende el por qué los misioneros son tan perseguidos por el enemigo, en tu corazón dispuesto a evangelizar está la solución de muchos hogares y de muchas almas.
Tendrás que abrirte para que el Espíritu Santo te ilumine por medio de la oración; tendrás que trabajar en la preparación de los temas para ser un mejor instrumento en mis manos. Haz todo con amor, sufre el posible cansancio, contratiempos...por amor. Trabaja por amor, quiero valerme de ti durante estos días para ayudar y salvar muchas almas.
Ten presente que yo estaré contigo siempre si tú lo deseas. Esfuérzate y cuéntame lo que sientes: tus alegrías, tus tristezas, tus triunfos,...Yo te comprendo porque lo sufrí y sigo padeciendo. Ven al Sagrario a contármelas y verás como encontrarás consuelo en tu corazón.
Te amo profundamente
JESUCRISTO
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